viernes, 29 de julio de 2011

Y yo que no soy buena me puse a llorar...

Sensaciones que desbordan situaciones cotidianas... explosiones que no merecen ser... quizás con quienes nos rodean, provocando heridas... con dolores que duelen cuando baja la pena... 
Cuando la noche llega y la melancolía aparece... cuando dos más dos dejan de ser cuatro, para no ser más que una pregunta... cuando un llanto suele inundar la vista y el corazón empieza a temblar por aquello que tarda en llegar...
Cuando las certezas se diluyen y las dudas se presentan con impetuosa veracidad.. cuando las disculpas no valen y las palabras no hacen más que complicarlo todo... 
Cuando desearía no desar y aún menos soñar... cuando los interrogantes son eternos e invaden todo a su paso... cuando siento que pierdo, cuando ansío retener y sólo encuentro vacío... cuando respiro ciertos aromas que no hacen más que envenenar mi sentir... 
Cuando busco el enfrentamiento y sólo encuentro el presente de personas intentando huír de los imperceptibles vericuetos que la vida presenta en una sin razón constante del destino por unir caminos ya trazados diferentes... y la maldita costumbre de gritar y patalear dónde no es debido, dónde se hiere, dónde se lastima cuando en verdad hay afecto... y esa necesidad de sanar lo hecho con lágrimas sin sentido... cuando las ofensas reales y los sentimientos heridos.. 
Cuando es mejor ni siquiera levantarse en estos días ...



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