jueves, 17 de abril de 2014

Mirar(te)


Frente a frente. Sin palabras. Sin tiempos. En un espacio incierto. Atino a mirar(te), atinas a mirar(me). Respiro profundo. Trago. Respiro profundo. Otra bocanada de aire que ingresa. Tomo el coraje. El envión necesario. Pronuncio las dos palabras que cambiarán la historia para siempre: TE QUIERO. Volvés a mirar(me). Vuelvo a mirar(te). Sonreímos a causa de los nervios que son protagonistas indiscutidos del momento. Imagino la respuesta. La supe antes de decirlo. Lo supe desde siempre. Lo sabré desde entonces. Igual te quiero. Igual te pienso. Igual te siento. Igual no puedo dejar de mirarte. Igual te elijo. Igual nada me importa. Igual ya sé donde queda la puerta. El tiempo vuelve a correr sus minutos. El espacio recobra su forma. Tu mirada escapa de mí. Yo escapo de vos. Dos personas desconocidas otra vez. Me sinceré con mis palabras. Te sinceraste con tu silencio. Ahora somos nuevamente dos. Llegó a la puerta. Me voy....


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